Un fanzine es el objeto más magnifico del mundo
Un fanzine lo compras por veinte pesos porque viste un dibujo obsceno que te gustó.
Un fanzine te lo regala el autor porque nadie se lo quiere comprar (probablemente porque no trae dibujos obscenos).
Un fanzine lo puedes llevar en el sobaco mientras agarras otros fanzines.
Un fanzine lo llevas a tu casa metido en la mochila, y ahí va junto con tus calzones sucios y tu flauta dulce hasta que un día lo vuelves a encontrar pensando que es basura y lo ves y te alegras de haberlo guardado porque te recuerda un día en que te lo regalaron o lo compraste por veinte pesos porque te gustó un dibujo obsceno que viste.
Un fanzine es un tesoro que coleccionas y guardas en tu librero junto con otros tesoros de veinte pesos que cuando te mueras alguien va a tirar a la basura mientras se pregunta por qué guardas tantas obscenidades.
Un fanzine lo pones en tu mesa del café para que tus amigos no pierdan de vista que eres una persona interesante y cul que consume cultura alternativa y está así como puesto de forma casual a la vista de todos.
Un fanzine es un excelente abanico.
Un fanzine es un excelente portavasos.
Un fanzine es una excelente coartada si quieres ignorar a alguien.
Un fanzine nunca será un libro de artista.
Un fanzine es un momento impreso en el tiempo que en algún momento se desintegrará.
Un fanzine es un excelente cable de ligue.
Un fanzine no pretende impresionar a nadie.
Un fanzine nunca será arte.
Un fanzine es el objeto más insignificante y magnífico del mundo.